La contemplación
de la vida humana en el tiempo requiere de un verdadero esfuerzo histórico,
pues los procesos de las distintas realidades culturales son diversos,
multidireccionales y particulares, lo cual exige que la interpretación
histórica no caiga en el marco de lo emocional y lo pasional, dado que existe
el riesgo de interpretar los procesos culturales con un cegado esencialismo,
proporcionando características sensuales y categorías limitadas al análisis de
las culturas en el tiempo.
Para comprender
las dinámicas culturales de las sociedades afrocolombianas hay que tener en
cuenta el aspecto histórico en el desarrollo del poblamiento de las diferentes
regiones donde habitan actualmente. Esto con la intención de develar los
aspectos particulares que conforman la estructura sociocultural de cada
comunidad, dado que generalmente ha existido la tendencia de establecer juicios
generales que homogenizan y limitan el análisis etnográfico del investigador.
Por esta razón,
es de vital importancia entender los diferentes aspectos que influyeron en el
desarrollo de los procesos históricos de las comunidades afro, como las condiciones
económicas que condujeron a la utilización de mano de obra esclava por parte de
encomenderos españoles, que solicitaron a la corona el envió de negros
africanos para explotar regiones donde los recursos minerales fueron muy ricos
y donde las haciendas solicitaban mano de obra para la elaboración de los
diferentes productos de la época.
De este modo, en
el caso colombiano, es posible ver que
los procesos de producción material revelan las dinámicas económicas que dieron
pie a todo un proceso de hibridación cultural durante el poblamiento de las
comunidades afro a lo largo de la región pacífica y caribe. Una hibridación que se gestó
a raíz de la imposición de un régimen esclavista y de la interacción
económico-cultural entre las diferentes culturas y comunidades existentes en
dicha región.
Cabe señalar que
las comunidades afro en su condición de esclavitud fueron agentes activos
dentro de la conformación de la sociedad colonial, distinto a lo que
generalmente se piensa sobre el papel que representaron en su desarrollo
histórico, si bien fueron obligados a adquirir nuevas formas de vida, no fueron
simples entes en el ordenamiento de la sociedad, existen factores intrínsecos, propios de la cultura que mantuvieron vigentes los patrones de conducta de las
comunidades negras de Colombia.
Los factores
externos que conducen la organización social afro son los que impone la cultura
dominante a través de la fuerza, de la ley y la evangelización. A través de la
fuerza se castigaba la desobediencia, con la ley se ejercía el legítimo derecho
a esclavizar y con la evangelización se implementaban cánones morales para
moldear las conductas.
Como partícipe
de la conformación social se denota el papel de la mujer afro como generadora
de cohesión social a través de los vínculos de parentesco, es este agente muy
importante para el desarrollo de los procesos de la sociedad afro en Colombia,
pues es el puente y la base de la familia afro. Es por esta razón, que las sociedades afro de la región pacifica colombiana se
constituyeron como un matriarcado cultural dentro de un orden monárquico que se
regía bajo un patriarcado legal.
El capitán de
cuadrilla también fue un agente importante, pues refleja la heterogeneidad de
la sociedad colonial y la ambigüedad del papel que jugaba dentro de las
distintas culturas como mediador entre los españoles y los negros, bien sea
para llevar a cabo una orden del esclavizador o para solicitar beneficios para
los esclavos.
De ahí que esta
sociedad sea un conjunto social y cultural con una organización y un desarrollo
histórico propio que se ha gestado en medio de la interacción de diversas
culturas, como la indígena, la hispana y la mestiza donde ha jugado un papel
preponderante en la conformación de la sociedad Colombiana de nuestros tiempos.
Los sistemas simbólicos
religiosos reflejan el sincretismo cultural que conforma la
afrocolombianidad, en este caso se puede notar como el catolicismo hispano, el
sistema chamánico y el de sus orígenes africanos se ven manifestados en los
rituales religiosos y mágicos que llevan en fechas especiales de adoración al dios monoteísta
y a las fuerzas naturales animistas.
Además de esto,
los intercambios económicos de las diferentes culturas muestran que se gestó
una fuerte relación de reciprocidad entre indígenas y afros, también la lógica
mercantil nacional es un elemento de suma importancia en estos procesos, pues
generan en los sujetos culturales representaciones distintas a las
tradicionales. Aunque es preciso aclarar que existen espacios donde se genera
el cambio económico y cultural y espacios donde se reafirman los patrones de
cultura tradicional.
En síntesis, es
de vital importancia para el etnohistoriador tener claro los diferentes matices
históricos que se presentan en el estudio de las sociedades afrocolombianas en
el tiempo, a fin de no caer en simplismos esencialistas que lo explican todo de
una forma pasional que conlleva a una simple caricaturización de la realidad
cambiante y dinámica. Son los elementos interculturales los que el
etnohistoriador debe manejar para identificar en cada una de las diferentes
expresiones las relaciones históricas que las generaron.



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